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Roca, la Conquista del Desierto y los derecho

aye, 01.05.2005 03:24


Civilización o genocidio, un debate que nunca se cierra


Por Cacho Fernández / EL POPULAR - Friday, Apr. 29, 2005 at 12:32 PM

La historia argentina tiene heridas y debates que todavía no se han cerrado. Recientemente, un eminente historiador nacional reivindicó a Julio Argentino Roca y su Campaña al Desierto, usó duros conceptos para descalificar a los pueblos indígenas pampeanos y patagónicos y fustigó a la historiografía revisionista que se ponía de ese lado.

Esto disparó una fuerte réplica que no llegó a hacerse pública hasta que el Máster en Antropología, Rafael Curtoni, la expuso ante EL POPULAR.

La polémica nota que publicó La Nación a favor de la expedición militar del siglo diecinueve la escribió el director del Museo Nacional de Historia y Presidente de la Academia Argentina de Historia, Juan José Cresto, una persona que fue calificada por Curtoni como perteneciente a la "derecha argentina porque introduce en su escrito contenidos ideológicos, xenófobos y racistas coincidentes con el pensamiento decimonónico que legitimó y justificó la Campaña".

Para Cresto, las tierras pampeanas eran literalmente un desierto que no ocupaba nadie y lo que se hizo "fue concluir con los malones y poner la tierra fértil a disposición de la población".

Sostiene además que a los militares los acompañaban "enfermeros y auxiliares" que atendían a los prisioneros y muchas veces hasta "los vacunaban".

En cambio, Curtoni no dudó en decir que todo ello se contraponía a lo que ya estaba probado históricamente, que lo que llamaban desierto "ya estaba poblado desde antes de la llegada de los españoles", tras lo cual estimó que la nota de Cresto le estaría sirviendo a intereses "latifundistas y oligárquicos".

Esta no es una discusión puntual y aislada de la actualidad, sino que se corresponden con una lucha política e ideológica entre poderosos y excluidos, aunque los sectores en pugna tengan nombres diferentes.

El artículo

A grandes rasgos, la opinión de Cresto sobre lo que él denominó como "Roca y el mito del genocidio" refleja un posicionamiento muy claro y definido sobre un importante pasaje de la historia nacional. De movida cuestiona duramente a los historiadores que consideran que la expedición militar de 1870 fue un genocidio. "Ello revela supina ignorancia u oculta intereses de reivindicaciones territoriales", dice el historiador. Precisamente, el antropólogo Rafael Curtoni tiene la misma sospecha de él.

Efectivamente, opina que "Cresto es una persona de la derecha argentina relacionada con los latifundios y toda la oligarquía argentina. No se atreve a enunciar explícitamente su posición teórica e ideológica y política y lo hace escondiéndose detrás de un hecho histórico como éste".

Cresto sigue diciendo en su nota del 23 de noviembre que "la pampa agreste estaba totalmente desierta con algunos bolsones de pobladores aislados". Acusa a los indios de tajear a las cautivas en la planta de los pies para que no escapen de las tolderías, los considera inferiores, sin pasado y culturas invariables, sin cambios ni evolución, entre otras cosas.

De todos modos, más allá de la nota, el profesor Curtoni atacó duramente contra el tratamiento que se le ha venido dando a esta temática. "Hubo un proceso de deshistorización de lo indígena. Además, la arqueología lo ha ido objetivando porque rescata únicamente objetos de cultura materiales y restos humanos, aunque también se privilegió el punto de vista económico y no se atendió lo simbólico, lo espiritual, la cosmogonía y toda la riqueza simbólica que hay detrás de lo indígena", criticó.

Ideología

El artículo suscitó una fuerte reacción que no pudo canalizarse por el mismo medio aunque despertó un fuerte compromiso entre investigadores nacionales y de la Unicén y también de organizaciones defensoras de los derechos de los indígenas. Ahora se puede conocer los contenidos de la respuesta cuando el antropólogo y miembro de la cátedra de Prehistoria de la Facultad de Ciencias Sociales, Rafael Curtoni, detalló los principales puntos de la respuesta. Precisamente, fue él quien se puso al frente de esta iniciativa porque, según dijo, "me indigné muchísimo cuando leí la nota. No podía creer que alguien sostuviera los mismos conceptos que legitimaron y justificaron la expedición en el siglo diecinueve", dijo.

A su juicio, Cresto "coloca en su opinión un fuerte contenido político e ideológico y toda su xenofobia, descarta elementos que estaban totalmente probados como que toda la región pampeana y patagónica estaba deshabitada a la llegada de los españoles, que aquí no había indígenas y que llegaron después. Además, sostuvo que éstos eran de una raza inferior, que eran nómades, indómitos, errantes y vivían en un desierto. Todos estos conceptos están perimidos y se asocian a una ideología muy particular".

Para Curtoni, "en esa época, el desierto era concebido como un espacio vacío de civilización pero no de gente ni de recursos, y esto existía". Tras ello rechazó de plano la idea de que los prisioneros indios fueran bien tratados y vacunados como dice Cresto. "Fue todo lo contrario porque hubo un traslado masivo de poblaciones, sacrificios, abandonos, jóvenes y adultos que eran llevados a trabajar a los ingenios tucumanos como mano de obra barata y a la isla Martín García a picar piedras así como muchas mujeres eran llevadas a casas de familias para servidumbre. Yo todo esto está bien documentado".

A modo de ejemplo, el académico citó: "cuando se combate la resistencia en los valles Calchaquíes, los Quilmes fueron trasladados caminando desde Tucumán hasta Buenos Aires. Llegó muy poca gente porque la mayoría murió en el camino".

Mestizaje

El profesor Curtoni sumó en su queja a otros académicos e investigadores del Conicet, como lo es el historiador E. Navarro Floria pero tampoco pudieron hacerla pública hasta que lo hicieron en este Diario.
Según dijo, la nota de Cresto tendría que ver con la resistencia que se está gestando a partir de la lucha de las comunidades indígenas por hacer valer sus derechos, y dentro de ello incluyó el reclamo mapuche a Benetton por tierras en la Patagonia.

Sostuvo que sigue habiendo discriminación hacia la comunidad indígena porque "todavía no conocemos la población real y van a censar solamente unos pocos porque en el censo no se le preguntó a nadie si era descendiente". Respecto de ello opinó que no debe sorprender que haya un 56 por ciento de población con genes indígenas tal como salió publicado hace unos días. "Si esto es así hoy, en pleno siglo veintiuno, en el tiempo de la Conquista habría llegado al 85 por ciento", dijo.

En el artículo de Cresto, se decía que el genocidio lo habían hecho los mapuches que habían llegado desde Chile. El antropólogo rechazó que ello hubiera sido de ese modo aunque admitió que "hubo algunos contactos violentos con araucanos, sobre todo los de Calfucurá, un indígena que vino desde la zona de Chile en 1833, llegó al límite entre La Pampa con Buenos Aires y aniquiló a los Ranqueles que vivían allí. Pero él tenía intereses económicos ligados al transporte de ganado".





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