TLC ¿OSADIA U ODISEA? (I)
chechanka, 11.02.2005 18:28
El FMI acaba de confirmarlo: Después de 20 años el esperado milagro para la mayoría de los ?sudacas?, que así se nos conoce en el viejo mundo, terminó convirtiéndose en una maldición. Las empresas privatizadas dueñas de los servicios básicos incrementaron sin cesar las tarifas que antes eran sociales; mientras los salarios caían en picada y los despidos de empleados estuvieron a la orden del día.
TLC ¿OSADIA U ODISEA? (I) "Un pueblo económicamente esclavizado pero políticamente libre, terminará perdiendo todas sus libertades" José Martí En toda Latinoamérica a partir de los años 80 soplaban vientos nuevos que venían del Norte como el gran milagro económico tanto tiempo esperado. El caballo de Troya estaba en marcha. Los medios de comunicación, difundían minuto a minuto las bondades de las privatizaciones, señalaban que llegaba el progreso anhelado; pregonaban a los cuatro vientos el definitivo cambio de rumbo y la mejora del bienestar de sus habitantes. Los políticos latinoamericanos cual heraldos de un nuevo amanecer, manifestaban las buenas nuevas de las privatizaciones, salían de cuando en cuando en la televisión a pregonar ?privatizar o morir? es el único camino para el cambio de rumbo. Profesionales latinoamericanos instruidos en Harvard(Boloña, Cavallo, Hernando de Soto, etc) convertidos en profetas modernos predicaban, llevando el evangelio neoliberal a través de libros, artículos, conferencias y anunciaban la salvación del hombre de Latinoamérica por el libre mercado. El Estado no debe dedicarse a hacer empresa debido a que es ineficiente ¡no al intervencionismo estatal! decían. Así exorcizaron la economía de los países latinos de los demonios keynesianos dejando piedra sobre piedra el Estado benefactor. La población convencida apoyó, sin la menor resistencia, todas las iniciativas de privatización de sus empresas públicas ya que el dogma venía de la prestigiosa Harvard y había que aceptarlo. Gobernantes, políticos, académicos, empresarios locales todos se convirtieron en creyentes de la nueva fe y muchos se volvieron hasta apóstoles del dogma del neoliberalismo económico.
Después de 20 años el esperado milagro para la mayoría de los ?sudacas?, que así se nos conoce en el viejo mundo, terminó convirtiéndose en una maldición. Las empresas privatizadas dueñas de los servicios básicos incrementaron sin cesar las tarifas que antes eran sociales; mientras los salarios caían en picada y los despidos de empleados estuvieron a la orden del día. Los gobiernos de ser los encargados de garantizar el bienestar de la población pasaron a ser simples administradores de intereses extranjeros exonerándoles de tributos, garantizándoles seguridad y rentabilidad. Por supuesto, a lo largo del continente hay un estrato de la sociedad que vive muy bien bajo las políticas neoliberales. Los especuladores, las corporaciones transnacionales y quienes trabajan a su servicio proclaman las maravillas del mercado. El milagro fue para ellos. Pero para la mayoría de la población de Latinoamérica, los últimos 20 años ha sido como una maldición el declive en sus niveles de vida y en muchos casos la pobreza les ha expulsado de sus tierras enrolándolos en el ejército de emigrantes en la búsqueda del sueño americano.
¿Entonces cuales han sido los benéficos de las privatizaciones en Latinoamérica que tanto nos prometieron los profetas del neoliberalismo? Que Carter nos lo diga para que no sea la opinión de un ?sudaca?: En un discurso ante la Organización de los Estados Americanos, Carter dijo que 225 millones de habitantes de América Latina y el Caribe viven por debajo de la línea de la pobreza. Indicó que América Latina encabeza el mundo en cuanto a la desigualdad en la distribución de la riqueza. .."La diferencia en el ingreso ha continuado aumentando en los recientes 15 años", destacó Carter. "Cuando la gente vive en la miseria absoluta, no ve esperanza de mejoría para sus hijos ni recibe los derechos y beneficios que le confiere su ciudadanía, de alguna manera expresará sus reclamos, y podría hacerlo de manera extremista y destructiva", destacó Carter. Y que nos dice el FMI: ?El Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmó este martes que la desigual distribución del ingreso en América Latina representa un ''serio problema social''. El organismo aseguró que en una década el número de pobres en la región aumentó en 14 millones, para llegar a 214 millones de personas, al tiempo que planteó dudas sobre la efectividad de las políticas de liberalización comercial y financiera para abatir la pobreza?. ¡Epa! lo contrarió a las falsas profecías de los Cavallo, de los Boloña, etc, desde los años del 80 en que echaron a andar el caballo de Troya. Que siga el mismo FMI informándonos de sus logros: ??.A pesar de haber logrado reducir la inflación -el objetivo central de las reformas de liberalización instrumentadas a partir de los años 80- la región no ha logrado asegurar mejoras en la reducción de la pobreza ni en atenuar la desigual distribución del ingreso, lo que ha estimulado el descontento con el proceso de reformas'', apuntó. Entonces ¿Donde está la tierra prometida y el paraíso de prosperidad latinoamericana que anunciaron por más de 20 años los profetas con doctorado en Harvard y al que iban conducir irreversiblemente la venta de las empresas públicas? ¿Qué es lo que se escondía detrás las privatizaciones? Que nos diga Joseph Stiglitz, Execonomista Jefe del Banco Mundial y Premio Nobel de economía: ?Antes de oponerse a las ventas y bienes de las empresas del Estado, los políticos y funcionarios de las naciones de Latinoamérica, amparándose en las demandas del BM y FMI para silenciar las críticas internas, alegremente ofertan sus empresas de electricidad, agua, teléfonos, petróleos, seguridad social, mientras sus ojos brillan con la posibilidad de jugosas comisiones????? ?Esto es el libre mercado regido por las normas de la OMC, Banco Mundial y el FMI. Igual que en el siglo XIX, los americanos y europeos buscan abatir las barreras al comercio en Asia, América Latina y Africa, mientras construyen barricadas en sus propios estados contra los productos agrícolas del tercer mundo. En nuestro Continente el objetivo es crear un espacio exclusivo del dólar: la convertibilidad en Argentina y la dolarización en el Ecuador fueron los laboratorios para avanzar a una dolarización continental?. Hoy producto del gran despojo de Troya los profetas del neoliberalismo viven felices, muchos se han refugiado como profesores en las universidades, otros se han convertido en consultores o son prósperos accionistas de empresas si es que no tuvieron suerte de ser funcionarios del FMI. Tienen la osadía de silenciar el hecho de que en veinte años con el dogma que predicaron, se han expoliado dos billones, 134 mil millones de dólares de riqueza latinoamericana en perjuicio y exclusión de la gran mayoría de los pobladores de nuestro continente. Esa es la osadía de los políticos, profetas del dogma neoliberal de Latinoamérica que usurparon en nombre de la libertad del mercado, las empresas públicas de sus naciones, para subastarlo a precio de regalo a beneficio de las empresas transnacionales que recuperaron con rapidez su inversión. Como si Latinoamérica estuviera poblado de analfabetos, sin universidades ni instituciones educativas que ignoran del valor de sus recursos ni disponen de profesionales con capacidad de administrar empresas. Esto se parece a una historia ya conocida de la conquista española en que los países colonizados estaban obligados adquirir mercancías, a cambio de oro, producidas en España, aunque sean espejos o pañuelos, bajo pena de ser encarcelado y multado si es que no lo hacían. Y en el nuevo contexto ¿Con que derecho los latinoamericanos deberían poseer empresas si ellos forman parte de los conquistados? ¿Eso es el destino de dominación a perpetuidad de la metrópolis sobre la periferia?.
Veamos ahora el tipo de libre mercado que practican los países centro
Gobierno de Bush acaba de aprobó una nueva Ley: El 2 de mayo del 2002 el Congreso de EEUU avanzó en la aprobación de la Ley Agrícola que impulsará subsidios anuales a los agricultores estadounidenses en más de US$ 17.300 millones, durante los próximos diez años. Esta ley beneficiará básicamente a los productores de maíz y trigo de los estados de noroeste, la industria lechera del noreste y a los productores de algodón y arroz del sur del país, entre otros. El comisario europeo de agricultura, Franz Fischler, afirmó que estas medidas están "ligadas directamente a la producción y es contradictoria con las posiciones de la OMC. (...) los granjeros de Europa son capaces de competir con los de EEUU, pero no así con el Tesoro norteamericano" (El Comercio 27.04.02). A mediados de 2001 la industria de acero de EEUU operaba al 40% de su capacidad plena y vendía acero a los precios más bajos en 20 años. Al mismo tiempo, desde 1998 la importación de acero había caído en 33%. Bush, el heraldo del libre comercio, resolvió defender su industria de acero elevando el arancel hasta 30% para los importados. ¡Que buen libre mercado profesan nuestro vecino del norte! Para nadie es un secreto que los países centro que se autodenominan desarrollados subsidian a su a agricultura y ganadería por valor de mil millones de dólares por día eso lo sabe bien la Organización Mundial de Comercio, organismo encargado de hacer respetar las reglas del libre comercio entre naciones y que a la fecha solo ha castigado a las naciones débiles que incumplieron con abrir sus mercados a la libre circulación de mercancías de los países poderosos. En estas condiciones de doble discurso: apertura de mercados para los países latinoamericanos y barreras proteccionistas para el mercado estadounidense, ¿será posible hablar de "libre competencia" y de "libre mercado"?. Y unos pocos, como el Vicepresidente de la Cámara de Industrias de Brasil, ven la gravedad de la amenaza y declaran: "la aprobación del TLC- ALCA será un suicidio para la industria latinoamericana". ¡Bien! En la segunda parte veremos más acerca de la odisea latinoamericana.
¿Qué preferiría tú, wawitay?
11.02.2005 19:31
Digamos que tienes dos opciones para comprar un, digamos, sombrero para tu "p'ajla". Uno es de tu país de origen, digamos, Ecuador, mientras que otro es de, digamos, Bolivia. El sombrero de Ecuador cuesta 10 pesos, mientras que el mismo sombrero, pero hecho en Bolivia, cuesta 8 pesos.
Dime, wawitay ¿te importaría saber de dónde ha sido hecho el sombrero si es que puedes ahorrarte unos pesitos? Claro que no.
El libre comercio es simplemente eso: que se nos permita comprar más productos a diferentes precios y de variada calidad, beneficiándonos a todos.
Lo mismo va con el productor: ¿no estarías enojado si es que no se te permita vender tus sombreros en, digamos, Bolivia, por que el gobierno impone aranceles demasiados altos? Por supuesto que sí.
No hay que tenerle miedo al libre comercio, wawitay. Es lo que une a los pueblos y a lo que conduce a la prosperidad.
¡Jallalla Bolivia capitalista!
matedecoca>
libre mercado
12.02.2005 02:54
Y que hay si el gobierno de mi país de origen el Ecuador, para impulsar el empleo, me otorga subsidios por 4 pesos por cada sombrero que venda en el mercado Boliviano. Yo con el subsidio otorgado por mi gobierno puedo vender cada sombrero a 6 pesos en Bolivia. Por supuesto los bolivianos adquirian mi producción de sombreros de 6 pesos y no de 8 sin interesar se que país proviene. Y que pasa si tu eres productor Boliviano que fabricas sombreros a 8 pesos y tienes cuatro operarios en tu taller. Y tu respetuoso de las leyes del libre mercado a fin de bajar tu costo de producción despides a los operarios de tu taller y se ponen a trabajar papá, mamá e hijos y tienes sólo la posilibiladad que los sombreros que poduces se coloquen a 6.5 pesos. ¿Seguiras en el negocio peleando en el mercado con productos subsidiados del extranjero?¿acaso no quebrarías?
chechanka>
No es "libre" comercio lo que dices, waway
14.02.2005 13:56
Cuando el gobierno da subsidios para vender tus productos más baratos, simplemente está quitando el dinero de otros (a través de los impuestos) para solventar tus productos. Eso no es libre comercio, pues el subsidio es una intervención gubernamental.
Con tu lógica, permitirías que siga ocurriendo la tremenda injusticia en contra de millones de campesinos pobres alrededor del mundo: los subsidios europeos y americanos en la agricultura. Con los precios artificialmente bajos, millones de campesinos no pueden vender sus productos a precios del libre mercado pues no pueden competir con los precios artificialmente bajos gracias a los subsidios.
¿Quiénes pierden más, wawitay? Obviamente no los pocos productores primermunidstas.
¡Jallalla Bolivia capitalista!
matedecoca>
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