LA CHAK'ANA
JUAN RIVERA, 14.02.2004 02:31
Articulo de cortesia, por nuestro hermano Juan Rivera habitante de ICA Tawantinsuyu.
LA CHAKANA Y EL MUNDO ANDINO
La Constelación de la Cruz del Sur, formada por las estrellas Alfa, Beta, Gamma y Delta, es el símbolo más importante de todas las naciones indias de nuestro continente y, todos la representan en sus diseños iconográficos.
Entre los aymaras se le llama Pusi Wara (cuatro estrellas), pero el nombre con el que más se le conoce es el de Chakana.
Fue el cronista aymara Juan de Santa Cruz Pachacuti Yanqui Salcamaygua, quien en 1613 al escribir su ?Crónica de Relación de Antigüedades de este Reino del Pirú? dibujo e insertó en ella, un grabado sobre la cosmovisión andina, que se encontraba en el Altar Mayor del Templo del Koricancha en Cusco, el cual denominó CHAKANA, que significa puente o escalera y, que permitía al hombre andino, mantener latente su unión al cosmos.
La representación que muestran casi todos los pueblos andinos es de una cruz cuadrada y escalonada, con 12 puntas y 8 aristas.
Se le encuentra graficada en Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Chile. Es mas, al sur del continente los mapuches, también la veneran y la conocen como CHOIKE, que significa Pisada de Avestruz.
Fue en 1505, que Hernando de Magallanes al divisar la constelación, la llamó ?Cruz do Sul?.
Estas cuatro estrellas nos indican una dirección que fue vital para nuestros antepasados, ya que le daba un sentido al movimiento, un orden y una orientación.
Para el hombre andino, su norte es la Cruz del Sur y, es su guía.
Pero, si está en el sur, no puede ser su norte, sería un grave error. Y nosotros decimos que sí, que hay un error, pero que no es nuestro, ya que al decir ?el norte que sigo es hacia a donde avanzo?, es correcto.
Es que el norte no está arriba, sino que se encuentra abajo. Totalmente contrario a lo afirmado durante siglos, por los científicos occidentales.
Nosotros podemos sostener que esto es así porque nuestra sabiduría antigua lo afirma, pero en una sociedad donde la discriminación cultural es muy fuerte, no se nos tomaría en cuenta. Por eso preferimos recurrir a lo que han comprobado los propios científicos occidentales.
El astrónomo Róger Davis, del Observatorio Nacional Kitt Peak, de Tucson U.S.A., sostiene que por las investigaciones astronómicas realizadas, la Vía Láctea se desplaza por el espacio a una velocidad de un millón y medio de kilómetros por hora (1,?500,000 km/h) en la dirección que señala la Cruz del Sur. Por lo tanto nuestro planeta va en esa dirección y no la contraria, como suponemos por ser la que consideramos como ?norte?.
Esto queda demostrado -además- porque la presión de la inercia de su movimiento, hace que se concentre en el Hemisferio Boreal, la mayor cantidad de materia sólida terrestre. Cuestión que podemos confirmar mirando el mapa de nuestro planeta y sus continentes. Las partes de mayor volumen y concentración de masa, están en lo que consideramos arriba y las puntas en lo que supuestamente esta abajo.
Cuando en realidad las puntas lo que nos están indicando es cual es la dirección del movimiento.
Esta afirmación vuelve a ser demostrada cuando se constata la menor inercia de los océanos del hemisferio Austral.
Cuestión que -además- explica porque todos los continentes tienen la forma de gigantescas puntas de flechas. Se orientan en dirección al desplazamiento marcado por la Cruz del Sur. Nuestros amautas conocían esta verdad geodésica y así lo demuestran en el Koricancha. Este conocimiento viene desde la antigüedad, de una época en que la ciencia supone no teníamos mayor cultura, puesto que salíamos de las cavernas.
En el desierto del Chao (entre los valles del Virú y Santa), el arquitecto Carlos Milla Villena, ubicó un geoglifo que representa la Constelación de la Cruz del Sur, asociada a un yacimiento pre.-cerámico de 6,000 años de antigüedad. Hallazgo que nos indica no solo del conocimiento de esa constelación en ese entonces, sino además la importancia que se le daba a ella.
En Puno, el arqueólogo Roberto Ramos localizó pinturas rupestres donde aparece la Cruz del Sur y, su representación es la misma que seguimos usando hoy en día: La cruz cuadrada, con 8 aristas y un círculo en el centro.
En Ica la podemos observar en tejidos y cerámicas correspondientes a las llamadas culturas Paracas, Nasca y Chinchay. Más no así en las famosas Líneas de Nasca, geoglifos considerados como el Calendario Astronómico más grande del Planeta. Lo cual nos llevaría a suponer que en realidad esa no fue su función, sino otra distinta. Las Líneas de Nasca, son aun un enigma que no a podido ser descifrado.
El mundo andino es por naturaleza ordenado y, respetuoso por mantener la armonía, tanto de la naturaleza, como de su sociedad y núcleo familiar.
En sus inicios, ya sea buscando o por sapiencia innata, halló en el cosmos las pautas para el mantenimiento de ésta armonía y las puso en práctica.
Así la llamada Constelación de las Tres Marías (Ara-Aru), que en realidad son el cinturón de la Constelación de Orión, le permitió entender la existencia de tres mundos: el Alaj Pacha (de arriba), el Aka Pacha (donde vivimos) y el Manqha Pacha (mundo interior). La salida del sol, indicó el lugar hacia donde debían estar orientados los templos y el correcto para la iniciación de los rituales.
De la misma manera la constelación de la Cruz del Sur, le dio la respuesta al ritmo y equilibrio, convirtiéndose en un símbolo sagrado.
Hoy, el respeto y veneración que muestra por ella, representa el conocimiento que nuestros ancestros acumularon durante miles de años, antes del advenimiento de las llamadas Altas Culturas.
Allí la vemos, indicándonos la Ruta de Wiracocha, una gigantesca línea recta que atraviesa los más importantes sitios arqueológicos de la América Andina, donde la ubicación de estos monumentos, coincide perfectamente con las aristas escalonadas de una gran Chakana, proyectada sobre el mapa satelital de nuestra región.
El cenit de la Cruz del Sur (cuando la tenemos exactamente en línea recta sobre nosotros) es el 2 y 3 de mayo a las 12 de la noche.
Nuestros antepasados en su interés por observar mejor las estrellas, idearon un sistema que permitía bajarlas y que se conoce como Espejos de Agua. En ellos se reflejaba el mapa astronómico por las noches.
Así bajaron las estrellas. Así bajaron la Cruz del Sur, la estudiaron y obtuvieron un patrón de medida al que llamaron TUPU consistente en el largo y ángulo del brazo menor de su eje vertical, correspondiente al lado de un cuadrado, mientras que la diagonal de este cuadrado correspondía al largo y ángulo del brazo mayor del eje vertical. Medida que llamaron la Proporción Sagrada y que es la base de las cuadrículas que se observan en tejidos, cerámicas y diversos testimonios arqueológicos. Una figura que parece cuadrada, pero con una pequeña variación superior en sus líneas verticales, a la cual se le llamó EK?A.
Al girar este cuadrado sobre su punto medio, creaba un círculo, donde entraba 3.16 veces la transversal de dicho cuadrado, en el perímetro del círculo creado.
La EK?A dispuesta en cruz, fue lo que permitió concebir la Chakana, basada en la relación matemática ?Pi?, sustituida por la formula geométrica.
La Wip?ala aymara tiene su origen en esta generación de cuadrados y, es igual a 7 x 7 cuadrados de colores, donde las cuadrículas del centro, al ser de color blanco indica la presencia de todas las naciones andinas y, al estar dispuesta en posición diagonal, nos indica su función de puente, que une al hombre aymara y sus hermanos, con el Cosmos.
La llamada Ruta de Wiracocha es hoy estudiada por los arqueólogos y recibe el nombre de KAPAKJ ÑAN (Qhapaj Ñan en quechua). Lo interesante, es que el Kapakj Ñan está alineado con el antiguo eje de la Tierra y con la misma Cruz del Sur, por lo tanto presenta una inclinación o desvío de 23º 30?
¿Es una coincidencia?... Definitivamente no. Las cuatro estrellas que conforman la Cruz del Sur, permitió al hombre andino pre hispano, elaborar un sistema modulador universal, el cual le permitía resolver problemas matemáticos, geodésicos, filosóficos y sociales.
Las cuatro estrellas lo llevaron a concebir los cuatro suyos y ordenar toda su sociedad.
Su imaginario eje horizontal separaba dos espacios (arriba y abajo), lo que dio origen a la demarcación de Hanan y Hurin de las ciudades y poblados.
Igualmente el imaginario eje vertical, lo separaba en izquierda y derecha, femenino y masculino, importantes los dos para el mantenimiento del equilibrio.
La Diarquía practicada por los incas y sus antecesores tiene su fundamento en la ciencia sagrada de la Chakana. Por eso algunos cronistas españoles decían que no había un solo Inca sino que eran dos a la vez, uno para el Hanan Cusco y otro para el Hurín Cusco.
Lo que se expone no es una suposición de cómo pudo influir la Cruz del Sur en el pensamiento andino, ya que todo se encuentra claramente expresado en el grabado del Koricancha y es verificable.
Por eso podemos afirmar que la base del pensamiento andino, están sustentadas en nuestra cruz cuadrada y escalonada.
Gran parte de la iconografía arqueológica existente, vista desde esta perspectiva, serían en realidad, representaciones rituales de fórmulas matemáticas, escritas en un sistema binario, similar a la de las computadoras modernas y no simples decoraciones o adornos.
Juan Rivera Tosi Email: juanriveratosi@hotmail.com
hi!
06.04.2006 01:06
deberias ponerle imagenes y hipervinculos mas avansados en una forma mas metodica cdesde un punto de vista sintactico
yahir>
PRECISO
06.04.2006 22:39
Me parece que todo lo manifestado en este articulo tiene mucha importancia en como poder llevar una vida armoniosa con la naturaleza felicitaciones!!! No estaria mal que le añadas algunos graficos para que sea mas sustentado el articulo
Carlos>
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