TERRITORIO Y AYLLU
, 11.03.2003 15:01
El hermano Pedro Mamani Choque intelectual reconocido en los medios formales, integrante original del CMI-QOLLASUYU desde su existencia,
En este artículo nos ofrece una aproximación al TERRITORIO Y AYLLU.
Casi la totalidad de los integrantes deL CMI-QOLLASUYU tienen la característica de ser originarios y originarias, de esta forma de vida.
Por cuanto siempre habrá algo que compartir desde Nuestros ayllus.
CHASKI: MAMANIWANKA-TERRITORIO DEL AYLLU
AYLLU Y TERRITORIO
1. Introducción
El presente ensayo, de ninguna manera pretende constituirse en un trabajo de investigación ya terminado, tan sólo es una aproximación reflexiva, es un inicio que esperamos continuar y seguir enriqueciendo al cultura de nuestros antepasados, que hoy se constituye en nuestro patrimonio cultural e identitario.
El tiempo y el espacio, es una preocupación que siempre ha sido motivo de discusión y conflicto entre las distintas culturas, sin embargo con el proceso de invasión y colonización se han ido predeterminando como formas estática y limitadas. Para el indígena el tiempo y el espacio es un continuo renacer y crecer.
El ayllu, se constituye en una forma de organización social para los pueblos indígenas, que de una u otra manera responden a las necesidades y proyecciones de los pueblos andinos.
El territorio es un patrimonio al que todos los pueblos deben acceder, con lo cual irán construyendo su vida cultural e identitaria.
El derecho a constituirse en un tiempo y en un espacio propios, es un bien para todo pueblo; el despojarlo es quitarle su propia identidad, es por eso que si se debe respetar y proteger para mantenerse como unidad social y cultural.
2. Espacio y tiempo
Desde la invasión colonial, prácticamente no han impuesto unos parámetros de terminados de tiempo y espacio, considerándose como estructuras definidas y estáticas; es así que el tiempo y espacio se conoce como unas formas lineales que en sí mismos denotan un principio y un final.
Para muchas de las culturas indígenas el tiempo y el espacio es una constante interrelación, búsqueda del equilibrio y la armonía complementaría, es así que se van construyendo y reconstruyendo continuamente. En este sentido se concibe como un movimiento permanente, ciclos de vida, en el que no existen un principio ni un final, sino un permanente renacer.
No se trata de un espacio reducido a la escala humana, sino de un espacio poblado de armonía y simetrías que se promete inmenso, a penas se desata el gran nudo que el intihuatana acoge y guarda en su relación con el espacio. Quipu cósmico, el intihuatana; ocupando ortogonlidad distintiva ¿No es ésta un ansia de totalidad? (ARRUETA 1996: 270)
El indígena vive el tiempo y el espacio, no la de limita en ciertos parámetros, es por eso que se comprende como un devenir, un volver a nacer continuamente, es en cierta forma un proceso complementario entre el tiempo y el espacio, es así que gira en torno a un proceso cíclico y nuevo.
El tiempo no es un proceso lineal de principio a fin; sino, un proceso en espiral. Esto implica que el futuro es una repetición y expansión de ciclos y ritmos. Dentro de esta noción, el desarrollo es el movimiento que va del centro a la periferia. El momento en que aparece un obstáculo el movimiento vuelve al origen, a las fuentes de conocimiento y estrategias de sobrevivencia probadas en el pasado. (RIST, SAN MARTÍN Y TAPIA 1998: 39)
La concepción de espacio y tiempo para los indígenas se fundamenta en un renacer, siendo así que el devenir no ha terminado, se constituye en una esperanza de retorno. Es ésta la razón, con la cual los indígenas viven con la esperanza de un nuevo renacer, a pesar de estar sometidos por muchos años, bajo el dominio colonial, en ningún momento han dejado en el olvido, el momento de volver a reconstruir su espacio y su tiempo, que signifiquen el vivir con sus propias estructuras culturales.
3. El Ayllu
Todos los grupos humanos, para poder convivir en un determinado espacio territorial, de alguna manera se han organizado en modelos propios que respondían a sus necesidades y proyecciones. Una forma de organización social que respondía al territorio andino ha sido el ?ayllu?, de cuya estructura se buscaba la unidad de los diferentes grupos humanos existentes en estos territorios. ?El ayllu es un modelo de organización social y su vigencia abarca a casi todos los pueblos indígenas de la región andina: Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile.? (THOA 1995: 11). El ayllu como modelo de organización, comprendía todo el territorio del Tawantinsuyu y que de alguna manera significaba un espacio de unidad y reciprocidad.
Siendo el ayllu, la unidad de ese cuerpo social y político llamado Tawantinsuyu, es hoy en día una institución vigente y libre; pero al mismo tiempo es de rebeldía a la formación del Estado Colonial, que por su lado ha pretendido destruirlo permanentemente. (THOA 1995: 12)
La organización del ayllu, responde a una relación étnica y de parentesco social, es así que en el territorio andino, los ayllus se forman de acuerdo a la estructuras familiares, que de cierta forma responden a las necesidades de cada grupo. ?El ayllu es la manera de organizar las relaciones de parentesco de seres que comparten la vida; cada ayllu a su manera, con la solidaridad como única base común, en las múltiples formas expresadas de acuerdo a la situación.? (ALEM 2000: 73-74)La estructura de cada ayllu, mantiene su propia característica de vida, diferenciándose a los otros, pero en sí, manteniendo un tronco común que es el de la solidaridad y reciprocidad complementaria.
El ayllu desde su propia singularidad aporta a un diálogo múltiple. Quisiera hablar de multidiálogo o multi-versación, se dan muchos encuentros al mismo tiempo- no sólo de pensar -, todos desde diferentes miradas, pero al mismo tiempo complementarios e indivisibles. (ALEM 2000:78)
Es así que el ayllu se constituye en un espacio de convivencia recíproca, de diálogo e interrelación entre distintos ayllus, teniendo siempre presente el sentido de solidaridad, de integración y sobre todo de construcción comunitaria.
4. El territorio
El territorio se comprende al espacio de habitat de un determinado grupo social, no necesariamente deberá ser el geográfico o físico, sino también el espacio cultural, ritual, lingüístico y otros, que de alguna forma constituyan el lugar de construcción social e identitario.
Los grupos necesitan de un soporte para que realice la cultura. Este soporte es la organización social, con sus instituciones y sus reglas. Por ejemplo, cuando una comunidad incluye varias familias es necesario que alguien asuma la responsabilidad de reunir a la gente y tomar decisiones. Por tal motivo, la organización social comprende el rol de jefe o un cargo para grupos de ancianos, etc. (AMADIO Y D?EMILIO 1993: 55)
En todo sentido el territorio se considera como una necesidad imperiosa para que un determinado grupo humano pueda desarrollarse como tal, sin el cual no lograría establecerse e identificarse ante los demás. De tal forma que el territorio como elemento fundamental para el desarrollo de una cultura, es un derecho al que debe demandar y exigir para que de esta manera sea reconocido como grupo social autónomo y soberano.
Cada grupo social debe contar con un determinado territorio, el cual, por ningún motivo debe ser despojado por otros, lo contrario significaría el proceso de violación a los derechos humano, y por consiguiente se estaría transgrediendo la naturaleza social humana.
Podríamos decir que el territorio no es poseído por el grupo, mas bien es utilizado por él. En este sentido, es necesario conocer las fronteras de este territorio para no entrar en conflictos con otros pueblos; pero estos límites son fluctuantes y no necesariamente rígidos: hay siempre espacio para otros mientras éstos acepten las reglas del grupo. (AMADIO Y D?EMILIO 1993: 52:53)
Muy a pesar de comprender que el territorio es una necesidad para un grupo social y que todos tienen el derecho a poseerla para constituirse como unidad particular, no siempre se ha respetado estos principios; el hombre, por su deseo de poder y dominio ha transgredido estos derechos, conquistando y despojando a grupos y culturas para luego someterlas y esclavizarlas.
5. Conclusiones
Se ha comenzado el presente ensayo, indicando que no es un trabajo de investigación acabado, sino una reflexión aproximada y al finalizar se quiere recalcar que si bien se ha recorrido un camino, todavía queda mucho por caminar.
La intención ha sido, recuperar la visión indígena del tiempo y espacio, del sentido del ayllu y el derecho a un territorio, todo esto enfatizando desde el sentimiento y pensar indígena. Es verdad que desde la invasión colonial, el indígena ha vivido sometido y avasallado por las estructuras dominantes, sin embargo no ha sido extirpado del corazón indígena la propia identidad y cultura, se sigue pensando en estas estructuras ancestrales y constantemente se despierta a un nuevo renacer.
Vivimos sumergidos en el poder colonial, pero también vivimos en el ciclo del volver a nacer y eso es lo que nos mantiene despiertos y unidos reconstruyendo nuestro espacio y tiempo, organizando nuevamente nuestro ayllu y reconquistando nuestro territorio.
BIBLIOGRAFÍA
ARRUETA SUAREZ 1996 Tiempo y espacio andinos: Penetración mito poética. Pp. 253-270. En: COSMOVISIÓN ANDINA. La Paz: Taipinquiri.
RIST, Stephan, SAN MARTÍN, Juan y TAPIA, Nelson 1998 Bolivia: concepto andino de cosmovisión y vida. Pp 37-54. En: PLATAFORMA PARA EL DIALOGO INTERCULTURAL SOBRE COSMOVISIÓN Y AGRI-CULTURA. Cochabamba. COMPAS / AGRUCO
TALLER DE HISTORIA ORAL ANDINA 1995 Ayllu: pasado y futuro de los pueblos originarios. La Paz: Aruwiyiri. 41 p.
ALEM ROJO, Teresa 2000 Comunicación y vivencia. ¿?interculturlidad??. Cochabamba, Ediciones RUNA
AMADIO, Massimo y D?EMILIO, Anna Lucía 1993 Cultura. Materiales de Apoyo a la Formación Docente en Educación Intercultural y Bilingüe. La paz. UNICEF 204 p.
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