Perú: El movimiento y el sueño
Ricardo Alvarado, 10.10.2005 01:27
Reflexiones sobre los derechos humanos en el Perú
Las amenazas de muerte contra el ex presidente de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), doctor Salomón Lerner, y el nombramiento de la doctora Beatriz Merino -connotada neoliberal y tecnócrata del Banco Mundial- como Defensora del Pueblo, son los dos acontecimientos más comentados sobre la situación de los derechos humanos en el Perú, cerrando un mes marcado por insultos, amenazas y ataques contra las organizaciones de defensa de los derechos humanos, provenientes de apristas, fujimoristas, militares corruptos y otros partidarios de la impunidad. Ave Crítica, lista informativa que ha ganado un lugar en el movimiento peruano de derechos humanos desde las luchas contra la dictadura de Fujimori, no podía permanecer indiferente a estos ataques.
En el Perú hablar de movimiento de derechos humanos es casi un exceso semántico si partimos de la definición estándar de lo que es un movimiento social. En vez de un movimiento más o menos homogéneo, en el Perú tenemos, de una parte, a la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), coalición de unas 60 ONG, completamente dependientes de la ayuda internacional, con escasa base social, objetivos y agendas distintos -a veces, contrapuestos-; de otra parte, decenas de asociaciones ciudadanas surgidas en su mayoría de forma paralela a los trabajos de la CVR, y que poseen un importante apoyo popular -especialmente en provincias-, pero dependientes de las ONG en aspectos financieros, políticos y técnicos.
Pasacalles inútiles: El aniversario del Informe Final de la CVR
Con ocasión del segundo aniversario de la entrega del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, se organizaron algunas celebraciones -en Lima, Ayacucho y en otras localidades del país-. De ellas, la más importante fue el Gran Quipu de la Memoria, manifestación organizada el 25 de agosto por el movimiento Para que no se repita en la Avenida de la Peruanidad del Campo de Marte -ciudad de Lima-, congregando a unas 20 mil personas. Una lectura superficial del ?éxito? de dicho evento fue que el movimiento peruano de derechos humanos había por fin ?mostrado los músculos?, como afirmaron ligeramente algunos entusiastas.
Días después, quien escribe le propuso a un amigo de una ONG de derechos humanos una lectura alternativa, basada en el análisis de la organización y realización del evento. La mayoría del público al parecer fue ?persuadida? a asistir: se trataba de beneficiarios de diversas ONG y de los alumnos de las escuelas Fe y Alegría de la Iglesia Católica, que garantizaron el éxito de la convocatoria.
En el Gran Quipu de la Memoria fuimos testigos presenciales de la heterogeneidad de intereses y agendas de las organizaciones participantes. Participaron ONG de desarrollo a las que nunca se había visto en un evento de derechos humanos; sería muy saludable que mantuvieran la costumbre. También estuvieron presentes las inefables ONG feministas, con sus peculiares preocupaciones por las lesbianas muertas durante la guerra interna -las cuales, estamos seguros, pueden ser contadas sobradamente con los dedos de una mano- y, para colmo, también asistieron las organizaciones de fachada de Sendero Luminoso (SL), con sus banderolas rojas, sus gastadas y patéticas consignas sobre la libertad de los ?presos políticos? y sobre las ?víctimas del genocidio?.
Disparidades tan disparatadas alarmaron a algunos como el que escribe, pero no preocuparon a los organizadores del evento, quienes dejaron subir al estrado oficial a tirios y troyanos. Resulta curioso, aunque afortunado, que la prensa de derecha no hiciera escarnio de la presencia filosenderista en el Gran Quipu de la Memoria, presencia que mostró la ignorancia política de la gente -en esencia bondadosa- del movimiento Para que no se repita. Las organizaciones de derechos humanos tuvieron una presencia más bien discreta, lo cual no permite entender su posterior entusiasmo respecto del evento.
Algunos días después, el 28 de agosto, se inauguró, también en el Campo de Marte, el monumento El ojo que llora, de la escultora Lika Mutal y el arquitecto Luis Longhi, financiado en parte por la banquera fujimorista Susana de la Puente. Lo tragicómico del evento fue que de los diversos ponentes -el ex presidente de la CVR, el alcalde de Jesús María, el presidente de la Asociación de Desplazados residentes en Lima, una familiar de una víctima del grupo Colina, un ex policía víctima de SL, una alta funcionaria de la Defensoría del Pueblo y un representante del presidente Toledo- no hubieron siquiera dos que coincidieran en una definición de los tres conceptos básicos que supuestamente daban sentido al acto: verdad, justicia, reparación -en ese orden-.
No era necesaria una gran perspicacia para darse cuenta de que el efecto político del Gran Quipu de la Memoria y de El ojo que llora sería contraproducente, al mostrar públicamente la debilidad y aislamiento del movimiento peruano de derechos humanos, su carencia de unidad y su tolerancia ante la infiltración. Históricamente, los eventos de derechos humanos en América Latina pocas veces han sido masivos, y en sentido numérico el Gran Quipu de la Memoria ha sido importante, pero ¿valía la pena salir en masa para mostrar músculos tan raleados?
Quien va a intervenir en la batalla debe despojarse del silencio
Tras la presentación del Informe Final de la CVR, es usual hablar de las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la guerra interna como asuntos del pasado remoto, como si estuviéramos hablando del coloniaje o de la Guerra del Pacífico, cuando la verdad es que, en el peor de los casos, hay sólo una generación de distancia entre dichos crímenes y nuestros días, y que los perpetradores de dichos delitos -sobre todo los pertenecientes a las Fuerzas Armadas- están, en su gran mayoría, vivos y coleando.
Una grave consecuencia de este nefasto modo de pensar es que el movimiento peruano de derechos humanos, especialmente las ONG agrupadas en la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, suele actuar como si nos encontráramos en el mejor de los mundos, con todos los derechos y garantías vigentes, hasta que algún feroz golpe lo devuelve a la cruda realidad.
Un ejemplo claro de este modo de actuar es la actitud de las ONG de derechos humanos hacia el Estado. Del discurso confrontacional y de denuncia de los años 80 y 90, que convirtió a la CNDDHH en una de las mayores reservas morales del país durante la lucha contra la dictadura de Fujimori, se pasó, bajo la excusa de la realpolitik necesaria en un contexto de transición democrática, a un discurso de colaboración y alianzas estratégicas con un Estado que no ha mostrado solución de continuidad en cuanto a la tolerancia frente a la corrupción y las violaciones a los derechos humanos.
Paralelamente, directivos y técnicos de las ONG de derechos humanos pasaron a engrosar las filas de la burocracia estatal -vía la Defensoría del Pueblo y los ministerios de Interior y Justicia, entre otros- que, a pesar de estas ?valiosas? incorporaciones, no se mostró por ello más eficaz. Algunos de los asimilados se mostraron más halcones que los mismos policías, como es el caso del filofascista ex ministro del Interior Fernando Rospigliosi, partidario de la represión indiscriminada, de la criminalización de las protestas sociales y del ?gatillo fácil?.
La dependencia de la cooperación extranjera y el colaboracionismo con el Estado causaron que la CNDDHH asumiera una conducta pasiva ante el accionar de la CVR, y ambivalente respecto de los movimientos sociales; estas conductas disminuyeron su prestigio y popularidad. La gestión de Francisco Soberón al frente de la CNDDHH no ha sido lo suficientemente inteligente y dinámica como para aprovechar las diversas coyunturas políticas y sociales que pudieron haber dado una amplia base popular al movimiento peruano de derechos humanos. Por ello, resulta significativo que la CNDDHH no se pronunciara oportunamente sobre hechos tan trascendentales como la invasión estadounidense a Irak o las negociaciones sobre el Tratado de Libre Comercio.
En este contexto, los pasacalles estériles a los que hemos aludido, al mostrar la debilidad del movimiento de derechos humanos, alentaron la reacción de las fuerzas que avalan la impunidad: apristas, fujimoristas, militares corruptos y otros elementos de la derecha. Desde inicios de septiembre, se desató una tormenta de sucesivos ataques e insultos contra el movimiento peruano de derechos humanos a través de la prensa de derecha, amenazas y atentados contra testigos claves de graves violaciones a los derechos humanos y ex integrantes de la CVR, e incluso incursiones armadas en organizaciones integrantes de la CNDDHH, sin ninguna reacción ostensible por parte de esta, más allá de los usuales pronunciamientos y notas de prensa institucionales.
Sendero Luminoso se sumó rápidamente al coro de ataques, hecho que se explica perfectamente si recordamos que dicha organización no sólo es acérrima adversaria del movimiento de derechos humanos, sino que también rechaza la existencia misma de los derechos humanos, a la vez que instrumentaliza y desvirtúa los conceptos de ?presos políticos? y ?genocidio?. La instrumentalización del concepto de presos políticos tiene la intención de crear confusión sobre el carácter criminal de SL, que pretende aparecer todavía ante el público desinformado, especialmente en el extranjero, como un movimiento revolucionario. A su vez, la instrumentalización del concepto de genocidio pretende soslayar los gravísimos y masivos crímenes contra la humanidad y de guerra que SL cometió durante la guerra interna.
Algunos analistas se han apresurado a explicar los ataques contra el movimiento peruano de derechos humanos como reacciones frente a la ?contundencia? del Informe Final de la CVR. Nosotros, que tenemos una postura crítica respecto del Informe Final, sostenemos que, al asumirlo a rajatabla, la CNDDHH ha cometido un gravísimo error, ya que dada la incapacidad de la CVR para crear una verdad histórica comprensible para la mayoría de la población, a lo único que podía conducir la imposición del Informe Final era a crear un vacío social, condición suficiente para aislar aún más al movimiento y permitir que los ataques contra éste se den con total impunidad.
El vacío social, además, hace que toda demanda del movimiento peruano de derechos humanos resulte vana, puesto que éste no tiene fuerzas con que exigirla. ¿Cómo podría la CNDDHH exigir al Estado, por ejemplo, la asignación de 100 millones de soles para reparaciones, si sus ONG solicitan al mismo tiempo alianzas estratégicas y convenios de cooperación interinstitucional al Estado? Aquí cabría que el movimiento tuviera un poco más de coherencia, despojándose de un silencio que, a todas luces, le resulta dañino para enfrentar una batalla por la verdad.
Soberbios con los humildes, humildes con los soberbios
Hemos incluido dentro del movimiento peruano de derechos humanos a los ex comisionados de la verdad, ya que salvo tres o cuatro que resultaron ser verdaderas nulidades, la mayoría de éstos siguen dedicados a quehaceres vinculados a la defensa de los derechos humanos o a investigaciones históricas y sociales sobre la guerra interna.
El grueso de ex empleados de la CVR se incorporó al movimiento peruano de derechos humanos vía las ONG integrantes de la CNDDHH, el recientemente creado Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Católica (IDEHPUCP), y la Defensoría del Pueblo. Otros recalaron en la administración pública, donde algunos han degenerado por completo, como aquel alto funcionario de la CVR devenido en director del siniestro Instituto Nacional Penitenciario, quien hasta hace poco reclamaba ?cárceles doradas? para los militares violadores de los derechos humanos.
Desde estas posiciones de poder, los ex CVR se dedicaron a dirigir desde las sombras las investigaciones y proyectos sobre derechos humanos, buscando que ?complementasen? o ?perfeccionasen? de manera acrítica el Informe Final, devenido en dogma, y no cuestionasen sus métodos, datos o conclusiones, sino que más bien los reforzaran. Al mismo tiempo, mediante una cuidadosa administración de la verdad, rechazaban como ?pro impunidad? todo discurso -y, consecuentemente, todo individuo- cuestionador del Informe Final, siempre que fuera de izquierda; en cambio, la derecha, aún la más soez e insultante, era tratada con guante blanco.
Esta posición dogmática fue favorecida por el hecho de que el Informe Final ha recibido la bendición de las agencias de cooperación internacional, que exigen a las ONG tomar en cuenta las recomendaciones de la CVR para sus proyectos de desarrollo, especialmente en lo tocante al tema de reparaciones. A falta de una agenda alternativa, las ONG cayeron fácilmente en el juego, que por lo tanto resultó conveniente para todos, salvo para la verdad.
Sin embargo, las esperanzas de los ex CVR de lograr una paz negociada minimizando la responsabilidad del Estado peruano para luego disfrutar de un cómodo retiro en sus ONG, han estallado en su propia cara. Las Fuerzas Armadas tienen demasiados cadáveres en el desván como para dejarle a la verdad el más mínimo resquicio. Y aunque la CVR absolvió de responsabilidad penal a los gobiernos de Fernando Belaúnde y Alan García, nunca tuvo la intención de llevar a juicio a los altos jefes militares y por último dictaminó que el mayor responsable de violaciones a los derechos humanos fue SL -como si en materia de crímenes contra la humanidad hubieran responsabilidades ?mayores? y ?menores?-, no por ello se han librado de que los militares y sus aliados les cuelguen el sambenito de ?comunistas? o ?defensores de terroristas?, los insulten públicamente, los persigan judicialmente y, por último, los amenacen de muerte. El acoso al doctor Salomón Lerner es indignante y condenable, pero hace años advertimos en Ave Crítica que realizar un compromiso político a costa de la verdad no libraría a los comisionados de la venganza militar. Ahora vemos que, por desgracia, teníamos razón.
Para colmo, el nombramiento de la conocida neoliberal Beatriz Merino como Defensora del Pueblo ha dado al traste con las esperanzas de quienes, dentro del movimiento peruano de derechos humanos, propugnaban el colaboracionismo respecto del Estado, amparándose en que la Defensoría del Pueblo era un aliado firme y seguro. Aunque la doctora Merino no ha asumido aún el cargo, su trayectoria personal es sinuosa, su neoliberalismo es declarado y su oposición a la creación de la Comisión de la Verdad fue muy clara en su momento. El hecho de que su nombramiento haya sido fruto de un acuerdo multipartidario del Congreso es otro factor preocupante, si tomamos en cuenta que las fuerzas políticas representadas en dicho ente no se han destacado precisamente por su dedicación a la defensa de los derechos humanos, y que la Defensoría del Pueblo tiene bajo su custodia importantísimos documentos legados por la CVR, la gran mayoría de los cuales no ha sido publicada. ¿La CNDDHH seguirá creyendo, con angelical candor, que el Estado es su aliado?
Abriendo la muralla: re-creando el movimiento
Estas reflexiones parten desde interior de un movimiento del cual muchos de los colaboradores de Ave Crítica forman parte -incluido el que esto escribe-; tanto en movimientos ciudadanos como en ONG, hemos tenido que enfrentar y criticar por años las estrategias y dinámicas de negociación impuestas por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, con magros resultados, pues a pesar de los contrasuelazos que le da la realidad, la CNDDHH persiste en jugar bajo las normas del sistema, sin importarle que éste sea el primero en violar sus propias reglas.
No queremos jugar a los derechos humanos con las normas del sistema. Pero sabemos que la reforma de la CNDDHH desde dentro sería un proceso largo y complicado que tomaría años en realizarse, además de todo un recambio de mentalidades, actitudes y prácticas. Dudo que los mandamases de las ONG se presten a un proceso de esta naturaleza, que terminaría mermando su poder. Tampoco somos mártires profesionales, que tratan de forzar un proceso de recambio dentro de las ONG, lo cual sería una actitud suicida y no haría bien a nadie.
Nos queda entonces re-crear, no la CNDDHH, sino el movimiento peruano de los derechos humanos: un proyecto más vasto y ambicioso, pero viable; pues no se trata de desplazar del poder a nadie, sino de abrir discusiones y debates, interesarnos seriamente en los derechos humanos, dedicarles un tiempo que no sea el del mero trabajo, volver a valorar la labor voluntaria. Si no queremos caer en el juego de las ONG, que hacen coro de lo que la cooperación extranjera opina, creemos espacios nuevos y propios, con nuestro tiempo y nuestros recursos. No es un sueño imposible: ya lo hicimos realidad en su momento los movimientos ciudadanos de resistencia al fujimorismo y los jóvenes que trabajamos de buena fe para la Comisión de la Verdad en las zonas urbanas y rurales, con poquísimos recursos. Lo importante es defender el derecho de soñar en un país con verdad y justicia, y no permitir que la realpolitik -que no es más que la justificación de la cobardía y la ignorancia- nos prive de este derecho nuestro.
Homepage:: http://groups.yahoo.com/group/ave_critica/
los heroes de guerra de solo 12 años
28.09.2006 01:51
y que es de aquellos que ofrendaron su vida por todos los peruanos sea contra los terrorritas que icieron tanta destruccion al pueblo.y de los ecuatorianos que tomaron territorio peruano y mataron una cantidad de peruanos de solo 12.13.14.15.16.17.18 años de edad en el ultimo conflicto peru y ecuador.tantas ong. ablan de ayuda pero lo que resiben de apoyo . que se dise para ayudar ha otros se va en la compra de equipos de oficina y las personas que disen que ayudan andan bien vestidos y disen que ayudan .eso sera ayuda .yo fui soldado alos doce años de edad en la zona de ayacucho sin embargo muchos peruanos que tenian edad suficiente para desempeñar tal cargo no lo acian quisas por cobardes. casi todos los peruanos son tan ipocritas que cuando llega 28 de julio se ponen una bandera en sus casas o edentidades y disen soy peruano pero cuando el pais se ve amenasado por ptro pais casi todos los peruanos se esconden y luego todavia disen es que no me yamaron para ir ha defender mi patria. en el ultimo conflicto que paso con ecuador ami no me toco ir ala guerra pero cuando vi amenasado ami pais no lo pense dos veses si no que fui ha luchar y resibi 2 balas en mi cuerpo por todos los peruanos que solo son de boca pero que en el corazon amor ala patria ya no existe.hoy dia que ya pasaron 11años que es de la vida de aquellos jovenes que quedaron CIEGO,COJOS MANCOS.traumados.por defender el peru que IDIOSINCRACIA que un lustrabotas que no iso nada por el peru el gobierno saco una ley que le otorgan hospital gratis y medicina,un taxistas tanbien tiene seguro sin aver echo nada PERO UN CONBATIENTE QUE REGRESO DEL INFIERO POR AMOR ASU PATRIA le tubieron que berlos en las calles con sus sillas de ruedas todo viejas botados durante 6 años para que recien les digan te daremos un seguro que la ley es 26511 modificada por la ley 27124 que triste que hoy dia los combatientes tengan que mendigar en las calles para comer que no tengan ni trabajo pero los que no isieron nada si gosan de trabajo y aun combatiente no se le de ni siquiera 10 soles al mez .pero los que gobiernan este pais y la sociedad sean tan indiferentes que tienen para chupar para comer aqui o aya que tienen para llenar los tragamonedas y cuando un imbalido les pide algo para que coma les dan una asquerosa moneda de 0.10 centimos y aun se nos ase un nudo aser un bien pero desimos somos peruanos y muchas ong que resiben anualmente una cantidad de dinero que ase nada pero disen apoyamos que grande mentira.EL QUE LES ESCRIBE ase 6 años que he empesado ha luchar por los combatientes invalidos llegando ha cada pueblo del pais conversando con cada edentidad para que un heroe de guerra les vendan un caramelo que cualquier payaso los vende y que no tienen que bajarse el pantalon como yo lo bengo asiendo .rompiendo mi garganta en expocicion . varios. jovenes que se unieron ha esta causa ha desirle al pueblo peruano que es ingrato .se unieron ha luchar por los que si nesesitan aveses sin tener ni de donde comer aveses sin tener donde dormir pero seguimos en algo que los peruanos no asen nada pero que facil es ablar de derechos humanos.EL año pasado CARITAS recivio una cantidad de 5.0000000de dolares supuestamente para los niños de loreto que estan abandonados y cuando fuimos ha ver pensando que sus edentidades estaban llenos al contrario se encontraban vacios pero resiben buena cantidad de dinero . al final solo apoyaron para que los ibalidos de esa zona coman don dos caramelitos que basura 2caramelos para una ong que ablan de derechos que tristesa mas bien un extrangero que sabe de esto cuando te ven se unen y te disen en mi pais son bien queridos .atendidos.y pagados TOMEMOS CONSIENCIA DE ESTAS PEQUEÑAS PALABRAS QUE NO TRATAMOS DE OFENDER HA NADIE PERO QUE NO DIGAMOS EN EL MOMENTO POBRESITOS Y DEPUES NOS OLVIDEMOS DE ESTA JENTE RECUERDEN QUE TODOS SOMOS SERES HUMANOS SI UNO TIENE SED EL INVALIDO TAMBIEN TIENE SED SI UNO SE VA AL VAÑO EL QUE NO TIENE MANOS TAMBIEN VA HAL BAÑO PERO QUE ASEMOS POR ELLOS EL conadis dise que apoyan alos invalidos si es verdad pero que es de los combatientes de la guerra si le dises te dises sigan luchando pero todos los fines de mes las parsonas que estan en el conadis ganan su buena plata y tienen buenos equipos buenas computadoras buenos telefonos.y NOSOTROS QUE SI NOS MOVEMOS PARA CADA SITIO QUE AVESES LE PEDIMOS ALOS CAMIONES QUE LLEBAN CARGA QUE NOS JALEN HA ESE SITIO NO TENEMOS NI SIQUIERA TELEFONO NI UNA MAQUINA VIEJA ANTIGUA .pero que de lo que vendemos caramelos tenemos que areglar las sillas de ruedad comprar cuñas para las muletas de los ciegos .eso si es ayudar .los verdaderos filantrofos no son los que de un escritorio disen o ablan de derechos humanos cuando alos gallos se le ven es en la cancha y no destras de una vuena comodidad.deseo formar una ong pero ni siquiera sabemos que pasos seguir que trite peru .se dise que talves ay un conflicto con chile .si en caso ay estoy bien seguro que la mayoria de los paruanos se esconderan de miedo y no iran por cobardes pero abra por ahi algun niño de solo 12 años como los que ubo en la guerra ultima pero lo mas triste sera que cuando vuelvan y regresen invalidos esten botados como perros en las calles que triste. gracias por todo comuniquense con nosotros
luis alberto lapa espinoza>
e-mail:: ejercitoanect@hotmail.com
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