Majestuoso lago Titicaca en el día Internacio
Fortunato Escobar, 02.02.2005 14:34
El Titicaca no sólo alberga una rica Biodiversidad sino también una rica diversidad socio cultural de los Pueblos Indígenas y comunidades locales incrustados en el entorno del Titicaca, quienes han cuidando de ellas y compartiendo saberes y contrariedades socio-ambientares.
Majestuoso lago Titicaca en el día Internacional de los Humedales
Por: Fortunato Escobar E-mail: fempuno@yahoo.es
Cuando uno nace con el canto de los pájaros, con el bullicio de los anfibios, con el aullido de perros y demás animales silvestres en medio del monte o en las inmensas punas del altiplano. Aún cuando uno no recuerde lo nacido, pero si se recuerda los primeros años de su infancia con las características mencionadas; uno se siente y sentirá por siempre parte de ese mundo bullicioso no como superior o inferior sino de convivir como parte de ellas, en el que todos se necesitan. Pero lejos de bullicios de coches, buses o todo cuanto vehículo motorizado exista que poco a poco vienen contaminado el medio ambiente.
Pero, el recuerdo lo es mucho más difícil olvidar, haber nacido en el entorno de un lago, laguna o río; y mucho mejor si uno ha nacido en el entorno del Majestuoso lago Titicaca donde uno aprendió a nadar a lado de las hermosas aves y peces existen en ellas sin mayor esfuerzo. Y haber aprendido de nuestros sabios abuelos a convivir con todo lo que este en nuestro entorno sin dañarlos.
El Titicaca no sólo alberga una rica Biodiversidad sino también una rica diversidad socio cultural de los Pueblos Indígenas y comunidades locales incrustados en el entorno del Titicaca, quienes han cuidando de ellas y compartiendo saberes y contrariedades socio-ambientares.
Además de ellos, los Pueblos Indígenas y Comunidades Locales asentadas en el entorno del Titicaca no solo son beneficiarios sino también protectores del mismo simbolizándolos como la PachaMama y QutaMama. Es decir, tenemos y tienen no sólo un derecho al disfrute de sus recursos sino también es una responsabilidad moral de cuidar de ellas. Esa, es una convivencia en reciprocidad y solidaridad practicada por generaciones, donde todos tienen vida y se merecen el respecto dentro de la unidad y la diversidad.
Las poblaciones que habitan en el entorno del Titicaca, han habitado mucho antes que los INCAS que tuvieron su apogeo no más de un siglo, la historia arqueología y etnográfica ha demostrado que estas poblaciones formaron parte del desintegrado ?Taypiqala? (el Tiahuanco). Cuyos descendientes fueron los señoríos aymaras Lupaqas y Pacajaques y los Quechuas Qollas, que fue uno de los más grandes estados de América precolombina, sociedades que perduraron por cerca de un milenio, como tal, la más influyente de los Andes. Por consiguiente, las comunidades locales ancestrales incrustados en el entorno del Titicaca son anteriores a apogeo INCAICO junto a las culturas Pukara, Chavín de Huantar, Nazca, Mochica entre otros. Es por ello que sostengo que el Majestuoso lago Titicaca ?no puede ser lago sagrado de los Incas? sino fue y es el ?lago sagrado de los Lupaqas y Qollas? que persisten hasta nuestros días. Y es la razón, por el que afirmamos que son ?PUEBLOS? debido a su pre-existencia anterior a la formación del Estado peruano.
Por tanto, la continuidad cultural e histórica, que son parte las comunidades locales, están empeñados a continuar como tales, dentro de sus diversidades practicando la solidaridad y reciprocidad, a pesar de que el mundo occidental y su modernidad los ha borrado dentro de sus principios y valores éticos.
La continuidad cultural e histórica, pasa necesariamente por la irreversibilidad intrínseca y hólistica entre la biodiversidad y la diversidad cultural como todo dentro de lo diverso. El divorcio de ellos, solo conduciría al fracaso y la insostenibilidad del desarrollo de los ecosistemas del Titicaca.
Solo así, será posible garantizar su sustentabilidad al igual que su uso racional y reparto equitativo entre todos los hombres y mujeres de todas las clases sociales, en particular de las comunidades locales, quienes son los guardianes inéditos del majestuoso lago Titicaca.
La rica biodiversidad del Titicaca, en los últimos años ha sido seriamente contrariada por la pérdida y deterioro de las áreas espaciales de los bosques totorales, lo cual conlleva a la obstrucción de la vida de las especies ictiológicas y la avifauna, aún cuando estas no son necesariamente determinantes, significan un cambio de línea base y un grave peligro para los ecosistemas del Titicaca.
El aludido deterioro, tiene sus incidencias en el comportamiento de los elementos abióticos, entre ellos, los fenómenos naturales (sequía e inundaciones), los primeros indicios de contaminación de las aguas del Titicaca, que si bien no es generalizado en la Bahía de Puno, presenta serios indicios de contaminación producto de la afluencia de los desagües de la ciudad de Puno, muy cercana a la comunidad de la Isla los Uros; y por el sector Ramis se observa los primeros síntomas de contaminación por la afluencia de elementos y partículas industriales y mineras que fluyen en los ríos Ramis, Coata y Huancané.
Otro de los elementos ambientales aún no significativos, es la contrariedad de calidad de aire, producto de la emisión de gases industriales y las partículas de suspensión de polvo de la fábrica de cemento de Caracoto-Juliaca y de las ladrilleras artesanales, cuyas partículas son arrastradas por los fuertes vientos afectando directamente a la agricultura y a la vida acuática. Hay que añadir lo que ocurre con la eutrofización de la bahía de Puno, que espira fuertes olores nauseabundos, como tal, no sólo representan un grave peligro para los ecosistemas del Titicaca sino también para la salud humana.
Y no sólo representan contrariedades al componente abiótico y biológico sino también al sentido social y cultural de las comunidades locales expresado en sus modos de pensar, sentir, decir y hacer; en sí, sobre su sistema de valores y creencias relacionados al uso, manejo y conservación de los recursos naturales, los que de alguna forma han conllevado al uso intensivo, inoportuno y desordenado de los recursos naturales, sin que ello signifique necesariamente ?sobre explotación?.
Dentro de este contexto, los síntomas de degradación y contaminación de los recursos naturales, vistas desde la visión socio-ambiental, se menciona que el evidente deterioro ambiental disminuye la productividad de los ecosistemas del Titicaca y estas aumentan la pobreza rural y la exclusión social; es decir, que el axioma acuñado en la conferencia de Estocolmo (1972) que ?la pobreza es la peor forma de contaminación? persiste y a su vez inscribe la persistencia de ?un círculo vicioso entre pobreza y deterioro ambiental?.
En alusión a estos hechos, las voces oficiales y algunos investigadores responsabilizan a las comunidades locales como los autores directos de ?sobre explotación? y causantes de la ?degradación ambiental? del lago Titicaca, aún sin haberse demostrado ni analizado adecuadamente el sentido social y humano del por qué de los hechos.
Bajo este escenario, con el objeto de detener el deterioro de los recursos naturales y bajo el presupuesto de conservarlos y fomentar el turismo local, y apoyar el desarrollo socioeconómico de las poblaciones aledañas mediante la utilización racional de los recursos de flora y fauna silvestre, se han promulgando diversas leyes ambientales con el objeto de garantizar la sustentabilidad de las áreas protegidas. Una de ellas, haber declarado a una parte del Lago como la ?Reserva Nacional del Titicaca? (RNT).
Sin embargo, el accionar de la RNT no han respondido a los objetivos para los cuales fue creado, sino todo lo contrario: Dado que la sostenibilidad ambiental, económica y social siguen igual o peor que antes de la creación de la RNT. El historial de la RNT solo han dado lugar al nacimiento de los actuales conflictos socio ambientales existentes, como tal, tienen como punto de partida en estos conflictos, que en sí, es el corazón mismo del conflicto por la pugna entre la ?autonomía local? y el ?control estatal?
Por consiguiente, la exacerbación y desarrollo de los conflictos socio-ambientales aún persistentes, es una pugna de intereses por controlar los recursos naturales, donde los actores involucrados se han posesionado conforme a su ideal de racionalidad propia dentro de las cuatro dimensiones estructurales del conflicto: económica, social, política y ética. Dentro de ello, el Estado y sus aliados se esfuerzan por presentar al Titicaca como el mejor atractivo turístico y mantener su reserva biotecnológica bajo el modelo de ?control estatal?. En tanto, las comunidades locales y sus aliadas, persisten y se resisten con su lógica de resistencia socio-cultural, como cuestión de ?poder?, amparado en su cosmovisión en sus formas de uso, manejo y conservación ligados a su potencialidad ganadera, pesquera y artesanal, base del modelo ?autónomo?, alternativa a la actividad turística, sin tener que rechazar ni condenar necesariamente la actividad aludida.
Aún dentro de las controversias, el habitus de las comunidades con algunas obstrucciones, apuestan por la real conservación y uso racional de los recursos naturales de conformidad a su sistema de valores y creencias basada en cultura propia.
Dentro de este contexto, el día internacional de los Humedales (2 de febrero) del que es parte el lago Titicaca, los usuarias involucradas en uso de los recursos naturales han vertido su compromiso de seguir siendo los guardianes inéditos del Titicaca, que no es solo venerar a la QutaMama sino de apostar por su real conservación como parte su continuidad histórica y cultural. De conformidad a la preocupación de la comunidad internacional dentro del UNESCO y particularmente del Ramsar (1971).
Los Pueblos Indígenas y comunidades locales del entorno del Titicaca consideramos que la Convención de los Humedades (RAMSAR) reconoce al saber local como una potencialidad y la real predisposición de sus funcionarios, como el de aunar esfuerzos de convivencia intrínseca entre la diversidad cultural y la biológica de los humedales como potencial de sustentabilidad del Titicaca, que representa tanto para la actual y de futuras generaciones una riqueza natural que nos sustenta física y psicológicamente.
Las comunidades locales, no solo compartimos la idea de que "Hay riqueza en la diversidad de los humedales - ¡no la perdamos!", sino también hacer que la requiera llegue directamente a las comunidades involucradas para contribuir con irradicar el hambre y la pobreza como los ansia la comunidad internacional expresado en los Objetivos del Desarrollo del Milenio (ODM).
Los funcionarios del Ramsar, consideran que el patrimonio cultural de los humedales es resultado de la milenaria asociación entre las personas y los humedales, una asociación que ha aportado "riqueza" a las generaciones anteriores. Pero para nosotros no solo es y será eso, sino es fuente de vida que no puede ser impuesta desde arriba, sino se requiere reconstruir los saberes y socio culturales que han permitido a los Lupaqas y Qollas sobrevivir.
Bajo este paradigma, la legislación ambiental de ?tipo comando-control? discrimina, margina y excluye las diversas formas de manejo y uso racional de los recursos naturales. A pesar de ellos, las comunidades locales apuestan obstinadamente a convivir con los recursos naturales y seguir siéndolo no solo para las actuales generaciones sino también para las generaciones futuras, donde la diversidad de la vida vegetal y animal de los humedales debe seguir proporcionado el sustento y aportado saberes si bien dormidos para despertarlos y otros muchos beneficios a los seres humanos del altiplano, en particular la preservación de las culturas milenarias como es el de los Lupaqas y Qollas del cual son los Uros, los Ramis, Chimus entre otros.
Finalmente, si bien el majestuoso lago Titicaca encierra una diversidad de misterios, leyendas y un subyugante paisajístico como parte de su continuidad histórica y cultural. Es digno de admiración y sitial de relaje y recarga de energías espirituales con el canto de sus hermosas aves, por el bullicios de sus anfibios y por el sabor de sus recursos que cautiva al visitante.
Sus aguas azules, son los verdaderos atractivos para una aventura inolvidable para el turista que visita esta maravilla de la naturaleza, punto neurálgico de grandes civilizaciones en el altiplano peruano-boliviano. Pues en el lado peruano están las famosos Islas Flotante de los Uros que vienen flotando sobre las aguas del Titicaca por siglos, así como también los admirables hombres y mujeres de las Islas Amantan, Taquile, Jatun Isla, Capachica, Mori, Churuni entre otros. Al que hay que añadir la laguna que alberga a las Chullpas de Sillustani. Estos fascinantes modos de vivir del altiplano y con el lago Titicaca conservan vestigios milenarios, lo que hace más fascinante la visita al histórico Lago Titicaca, otrora un turbulento océano perdido en la punas de los Lupaqas.
En fin, el Lago Titicaca está rodeado de misterios y leyendas, dice la historia oral que bajo su superficie del titicaca se ocultan enormes ciudades que guardan celosamente fastuosas cantidades de oro y plata. También se han tejido historias que relatan la aparición de exóticas sirenas de dulce cantar pero mortales para el oído del hombre para convertirlos en sus amantes. Se cree también que éste era un lago sin fondo de donde salió Manco Capac y Mama Ocllo fundadores del Cuzco capital del gran Imperio de los INCAS.
Este conjunto de misterios y saberes ha sido y es meritoriamente recogida por Ramsar como parte del legado socio cultural de los pueblos de los humedales en entender y recoger el valor preferencial de las prácticas tradicionales, si bien dormidas para realzarlos; con justa razón hacer eco de la deuda moral que tenemos con nuestros antepasados quienes supieron conservar y usar racionalmente los recursos naturales, como es el caso de aymaras lupaqas y los qollas quechuas anteriores al periodo incaico del pasado histórico del Perú.
En fin, es pues, nuestra responsabilidad y de todos los pueblos, salvar las prácticas tradicionales, como la práctica de construcción de putucos de barro de de Ramis Taraco y las viviendas de totora de los Uros que soportan las inundaciones y flotan sobre las aguas del lago Titicaca. A fin de que estas no se extingan, sino hacer de ellas un futuro promisorio de sus poblaciones, para que realmente vivan de la mejor manera posible y se sientan orgullosos de su majestuoso pasado, como la luz que alumbra el presente y permite ver el sendero del futuro sustentable; por tanto, si ´hay riqueza en la diversidad de los humedales - ¡no la perdamos!´
Territorio de Aymaras Lupaqas y Quechuas, 02 de febrero del 2005
Homepage:: http://www.cciseta.org
Sirven ricas ancas de rana por ahí, wawitay
02.02.2005 16:43
¡Jallalla Bolivia capitalista!
matedecoca>
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